LOS ITEMS PATRIMONIALES MÁS IMPORTANTES DE LORA DEL RÍO


La primera visita de nuestro recorridoexternal image iglesiajesus.jpg la realizamos a la Ermita de Ntro. Padre Jesús, edificio de estilo barroco sevillano del S. XVIII con una bellísima cúpula sobre pechinas, decorada con yeserías perfiladas de azul.

A continuación nos dirigimos hacia la Avda. de Portugal, Alameda del Tren, donde podemos contemplar las fachadas del Bar-Restaurante Mesa y el Palacete, ambos de arquitectura modernista. Acercándonos al centro del pueblo pasamos por una de las calles más singulares y bellas de Lora: el Barrio Santa María (3). A pocos metros del final de la misma se encuentra la Plaza de Andalucía (conocida por Placita Nueva) (4) y junto a ella el Mercado de Abastos, obra modernista del arquitecto Aníbal Gexternal image plazadeandalucia1.gifonzález (1925).
En una de external image juzgados.jpglas calles que conforma este espacio (C/ Blas Infante) encontramos edificios con notable arquitectura: casa nº 20 como uno de los mejores ejemplos de vivienda del S.XVIII, el antiguo Palacio del Baílio, actualmente Centro de Profesores y también futuro museo Arqueológico y Etnográfico, y el Edificio de los Juzgados, así como otras casas que encontramos a nuestro paso hacia la Plaza de España.
La Placita del Reloj, como popularmente se llama external image plazareloj1.jpga la Plaza España está presidida por el Ayuntamiento, edificio con trazas del dieciochesco andaluz donde destaca su admirable fachada. Esta plaza también la forman una serie de casas no menos interesantes y a pocos metros de ella podemos contemplar la Casa Palacio de los Leones (6) de 1765, sobria construcción de estilo barroco. Junto a este edificio discurre la calle Martínez Montañés, antigua Calle de la Cilla, una de las pocas calzadas que conservan el empedrado tradicional.

De esta forma llegamos a la Plaza de Ntra. Sra. de Setefilla o Placita de la Iglesia, como más popularmente es conocida, un buen paso para descansar y de paso admirar la majestuosidad con que se eleva la Torre (construida en 1889) así como la azulejería y decoración de esta placita. Tras haber recuperado las fuerzas les invitamos a entrar en la Parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción, iglesia de estilo gótico-mudéjar cuya cons-trucción se realiza entre los Siglos. XV y XVI y reformada posteriormente en el S. XIX. Destaca su refinado artesonado mudéjar y las bellas imágenes escultóricas de sus capillas. external image alamedadelrio.gifDesde aquí podríamos acercarnos a la Alameda del Río (8) que ofrece un agradable paseo hasta el río Guadalquivir y desde donde nos es posible divisar los restos de la muralla del castillo bereber (9).


De vuelta continuamos nuestro camino atravesando las calles de San Juan y Juan Quintanilla (10), jalonadas por casas de notable fachada, en algunos casos blasonadas, destacando entre ellas la Casa del Conde, la que fuera del Niño de la Huerta. Avanzando por esta ruta llegamos hasta la que en su día fue la casa del Niño de Oro, donde a través de sus ventanas se external image callecristo.jpgobserva un romántico patio siempre animado por el trinar de los pájaros.

Seguimos para adentrarnos en la Calle Cristo, uno de los rincones con más encanto de Lora por el coqueto patio enrejado de lo que en su día fue la antigua farmacia de Prado Lara. En otra esquina de la calle observamos una de las fachadas más soberbias y suntuosa del municipio. Frente a ella el Convento de la Limpia Concepción de Ntra. Sra. nos invita a un momento de recogimiento en su capilla. Este edificio del S. XVIII alberga a las Madres Mercedarias.


Tras esta visita podemos acercarnos a la Casa de la Virgen (13), antigua casa-palacio de los Montalvo, también conocida como Casa de las Columnas por su patio interior. Por último, y si aún os quedan fuerzas, os invitamos a que paseéis por la Roda Arriba hasta la Ermita de Sta. Ana (14), actual Biblioteca Pública, desde donde se convoca al pueblo de Lora para que "el viejo" pida la venida de la Virgen, tras el toque de la campana que estáexternal image plazasantaana.jpg en su esbelta espadaña. Ésta y otras tradiciones relacionadas con el culto a la Virgen de Setefilla mantienen ligados los vínculos de la población con este edificio.
Hemos concluido nuestro recorrido en la Plaza de Sta. Ana. Si lo que deseáis es seguir pasando un buen rato ya sabéis que ésta es la zona más concurrida y con más ambiente.